lunes, 2 de febrero de 2026

3 trabajos que debes ver de Gerardo Taracena

Hay actores que no solo interpretan personajes, los invocan.

Gerardo Taracena pertenece a esa estirpe. Su presencia en pantalla tiene algo ritual, incómodo, casi peligroso. No importa si pisa una serie, una mina abandonada o un relato sobrenatural: cuando aparece, el ambiente se enrarece.

Si te atrae el cine y las series donde el terror se filtra por la piel, estos son tres trabajos esenciales de Taracena que debes ver.




Diablero (Netflix)

Aquí Taracena se mueve entre lo demoníaco y lo terrenal con absoluta naturalidad. Diablero mezcla folclor mexicano, posesiones y violencia urbana, y su participación aporta peso, amenaza y una sensación constante de que algo antiguo está a punto de despertar.


Presencias (2022)

Un thriller sobrenatural donde el horror se construye desde lo cotidiano. Taracena aporta gravedad y misterio a una historia de casas malditas, culpas heredadas y presencias que no descansan. Su actuación es contenida, pero inquietante, como una sombra que siempre está fuera de foco.


La niña de la mina (2021)

Terror mexicano que abraza la leyenda.

Ambientada en un pueblo marcado por la tragedia, esta película utiliza el mito como herida abierta. Taracena encaja perfecto en este universo: rostro curtido, silencios largos y una energía que conecta lo humano con lo sobrenatural.


Come Out and Play (2022)

Violencia psicológica y horror moderno.

En esta cinta, el terror no necesita monstruos clásicos. La amenaza se siente cercana, física, real. Taracena aporta intensidad y una sensación constante de peligro latente, ideal para quienes disfrutan el horror incómodo y tenso.


Un rostro recurrente del horror mexicano

Gerardo Taracena se convertio en un rostro clave del terror y thriller nacional. No porque repita fórmulas, sino porque habita la oscuridad con una autenticidad difícil de imitar.


Si sigues #LoOcultoDelCine, estos títulos son paradas obligatorias en tu recorrido nocturno.


Las 5 mejores películas de folk horror que todo amante del terror debe ver

El cine de terror no siempre grita. A veces susurra. A veces canta canciones paganas alrededor de una fogata. A veces excava tumbas antiguas o vuelve leyenda lo que creíamos enterrado.

En Lo Oculto Del Cine celebramos ese horror que no se consume rápido, el que se queda contigo como una sombra larga al final del pasillo.

Si tienes entre 18 y 40 años y tu algoritmo mezcla cine de culto, folclore oscuro y pesadillas bien filmadas, esta lista es para ti.





1. La Bruja (The VVitch)

Un rezo envenenado filmado con precisión quirúrgica.

Robert Eggers convierte el miedo religioso en un animal salvaje que se pasea por el bosque. Aquí el terror no necesita jumpscares: se alimenta de silencios, miradas y cabras que saben demasiado. Una experiencia densa, hipnótica y profundamente incómoda.


2. Gaua


Cruda, atmosférica y con raíces profundamente rituales.

Gaua se siente como encontrar una película prohibida en una videoteca olvidada. Es terror que se cocina lento, con tierra bajo las uñas y una sensación constante de que algo ancestral observa desde fuera del encuadre.


 3. The Wicker Man (1973)

El abuelo del folk horror moderno.

Sol, música alegre y una isla donde nadie parece mentir… del todo. Esta película demuestra que el horror más efectivo puede vestirse de colores brillantes. Su final es historia pura del cine y sigue ardiendo en la memoria colectiva.


 4. Exhuma

Cuando el terror escarba demasiado profundo.

Exhuma juega con lo arqueológico, lo espiritual y lo prohibido. Cada capa que se levanta revela algo peor. Ideal para quienes disfrutan el horror que mezcla mitología, cadáveres inquietos y una tensión que no pide permiso.


 5. La Llorona (2029)

El mito que nunca descansa.

Esta reinterpretación futura promete llevar la leyenda mexicana a territorios aún más oscuros. No solo es un fantasma: es memoria, culpa y un lamento que atraviesa generaciones. Una muestra de cómo el folclor sigue evolucionando dentro del cine de culto.


 Porque el terror también es ritual

Estas películas no solo se ven, se invocan. Son historias que dialogan con lo pagano, lo ancestral y lo prohibido. Cine para quienes saben que el verdadero miedo no siempre corre… a veces camina despacio y sonríe.


Si este tipo de cine te llama, ya formas parte de Lo Oculto Del Cine.

Aquí seguimos explorando lo que vive entre sombras, cintas viejas y pantallas encendidas a medianoche.

sábado, 27 de diciembre de 2025

No Apagues la Luz: Las 10 Mejores Películas de Terror de 2025

 2025 fue un año donde el cine de terror dejó de tocar la puerta y decidió colarse por la ventana. Un año de autores afilados, remakes que sí entendieron el legado que cargaban sobre los hombros y películas que nos recordaron que el miedo no siempre grita… a veces susurra, se queda y no se va.

Entre experimentos incómodos, regresos gloriosos y algunas caídas estrepitosas, el horror vivió uno de sus momentos más interesantes de la década. Hubo monstruos clásicos reinventados con respeto, nuevas voces dispuestas a romper reglas y relatos que apostaron por la incomodidad emocional antes que el susto fácil.

No todo sobrevivió a la noche.

La peor pelicula del año fue I Know What You Did Last Summer de Jennifer Kaytin Robinson, una cinta que confundió nostalgia con piloto automático y demostró que no todo recuerdo merece ser desenterrado.

En contraste, el apartado de mejores remakes fue territorio sagrado.
Guillermo del Toro entregó un Frankenstein lleno de melancolía, carne y alma, mientras Robert Eggers convirtió Nosferatu en una experiencia hipnótica, enfermiza y profundamente elegante. Dos recordatorios de que rehacer un clásico no es copiarlo, sino invocarlo correctamente.

Tormento, de Olallo Rubio, se alza como la mejor película mexicana de terror de 2025. En una morgue donde el silencio pesa más que los cuerpos, una guardia de seguridad descubre que las sombras no solo observan: esperan. Un descenso asfixiante hacia un horror íntimo, inevitable y sin retorno.

Y ahora sí… apaguen la luz y prepárense para lo que realmente importa.



Estas son las 10 mejores películas de horror de 2025, aquellas que nos perturbaron, nos sorprendieron y, en algunos casos, nos dejaron mirando al techo a las tres de la mañana:

10. Locked – David Yarovesky

Un thriller claustrofóbico donde el encierro es más psicológico que físico. Yarovesky juega con la paranoia y la violencia contenida, convirtiendo espacios cotidianos en trampas mentales. Sucia, directa y angustiante.


9. Revelations – Yeon Sang-ho

El director de Train to Busan regresa con una historia donde la fe, el fanatismo y la culpa se transforman en verdadero horror. Una película incómoda que mezcla terror social y sobrenatural con un tono oscuro y desesperanzador.


8. The Ugly Stepsister – Emilie Blichfeldt

Un cuento de hadas retorcido que transforma la belleza en castigo. Body horror, humor negro y crítica social se entrelazan en una propuesta tan grotesca como fascinante. Nada aquí es bonito… ni pretende serlo.


7. The Monkey – Oz Perkins

Basada en un relato de Stephen King, esta cinta convierte un objeto cotidiano en un detonante de fatalidad. Perkins apuesta por la atmósfera, el silencio y el miedo que se cocina lentamente, como una amenaza que nunca se explica del todo.


6. The Shrouds – David Cronenberg

Cronenberg regresa al horror desde el duelo, la tecnología y el cuerpo. Una película fría, perturbadora y profundamente humana, donde el amor y la muerte se funden en una pesadilla existencial imposible de sacudir.


5. Bring Her Back – Hermanos Philippou

Los Philippou vuelven a explorar el trauma desde el horror más visceral. Una historia de pérdida y obsesión que se transforma en una experiencia intensa, emocionalmente devastadora y con momentos que se quedan grabados en la piel.


4. Together – Michael Shanks

Una relación llevada al límite cuando lo sobrenatural comienza a filtrarse en la intimidad de la pareja. Terror emocional, silencioso y progresivo, donde el verdadero miedo nace del vínculo y no del monstruo.


3. Good Boy – Ben Leonberg

Una premisa aparentemente sencilla que esconde una inquietud constante. La inocencia se distorsiona, la tensión nunca baja y la película juega con el espectador hasta hacerlo dudar de todo lo que está viendo.


2. Weapons – Zach Cregger

Una de las propuestas más ambiciosas del año. Narrativa fragmentada, horror colectivo y una sensación permanente de amenaza. Cregger confirma que sabe cómo incomodar y sorprender sin subestimar al espectador.


1. Sinners – Ryan Coogler

La gran sorpresa del año. Coogler se sumerge en el horror con una historia poderosa, oscura y profundamente simbólica. Terror social, culpa y violencia se mezclan en una cinta que no solo asusta: deja cicatriz.


Diez películas que no solo entendieron el miedo, sino que supieron moldearlo, romperlo y volverlo personal. Bienvenidos al lado oscuro de 2025.


Esto es cine de horror. Esto es #LoOcultoDelCine.


domingo, 14 de diciembre de 2025

Violent Shit: la brutal semilla del gore alemán

 Antes de que internet nos acostumbrara a ver cualquier cosa, hubo un tiempo en que las películas más violentas se pasaban de mano en mano como si fueran contrabando. En ese mundo subterráneo del VHS nació una joya tan enferma como legendaria: Violent Shit, la ópera prima del alemán Andreas Schnaas, un nombre que se volvió sinónimo de carnicería cinematográfica.


Rodada en 1989 con amigos, sangre falsa y una cámara prestada, Violent Shit no pretende engañar a nadie. Su título lo dice todo: es una orgía de mutilaciones, desmembramientos y cuerpos destripados. No hay sutilezas, no hay metáforas. Solo pura destrucción grabada con el entusiasmo de un adolescente que quiere romper todas las reglas del buen gusto.

La historia (si puede llamarse así)

La trama es simple: un asesino psicópata llamado Karl the Butcher escapa de prisión y desata una ola de violencia brutal por toda Alemania. Pero más allá de eso, Violent Shit no busca contar una historia… busca provocar. Cada escena está diseñada para incomodar, para que el espectador sienta el peso de lo grotesco, del exceso.

Y lo más sorprendente es que Schnaas tenía apenas 22 años cuando la filmó. Sin presupuesto, sin permisos, y con efectos caseros hechos de vísceras de carnicero, el resultado fue una película que, aunque técnicamente desastrosa, se convirtió en una declaración de guerra contra el cine convencional.

Cuando el underground se volvió radical

En plena Alemania de los 80, marcada por la censura y las normas rígidas de la BBFC, Violent Shit fue una bomba. Fue prohibida, confiscada y condenada como una amenaza moral. Pero en los márgenes del horror, eso solo significaba una cosa: culto instantáneo.

Los fanáticos del gore la buscaron como quien persigue un mito. Era el tipo de cinta que te pasaban en una copia borrosa, en una noche clandestina entre amigos que querían ver “la película más brutal jamás hecha”. Y en su tosquedad había una especie de autenticidad que Hollywood jamás podría recrear.

Del caos nació un ícono

Karl the Butcher se convirtió en el asesino insignia del splatter alemán, un género que Schnaas continuó expandiendo en secuelas aún más violentas: Violent Shit II: Mother Hold My Hand (1992), Violent Shit III: Infantry of Doom (1999) y Karl the Butcher vs Axe (2010). Cada una más absurda, más sangrienta, más desvergonzada.

Violent Shit no es para todos. Es fea, ruidosa y técnicamente horrible. Pero también es honesta. Es el grito de un director que quiso hacer cine sin pedir permiso, y en el proceso abrió las puertas a toda una generación de creadores independientes que entendieron que el terror también podía ser punk.

¿Por qué sigue siendo importante?

Porque detrás de toda su violencia absurda hay un mensaje: el cine de terror no necesita millones ni aprobación para existir. Solo necesita una cámara, imaginación… y el valor de ir más allá del límite.

En un mundo donde el horror cada vez es más pulido y calculado, Violent Shit se siente como un regreso a la esencia del caos: sucio, visceral y peligrosamente auténtico.

¿Te atreverías a verla sin apartar la mirada?

sábado, 13 de diciembre de 2025

To Kako: el apocalipsis zombie que despertó en Grecia

Antes de que The Walking Dead convirtiera a los zombis en entretenimiento de domingo, en 2005 un grupo de cineastas griegos decidió devolverles su esencia: la podredumbre, el caos y la sangre. Así nació To Kako (The Evil), dirigida por Yorgos Noussias, la primera película de zombis hecha en Grecia… y una de las más salvajemente extrañas del género.

Filmada con bajo presupuesto, humor negro y litros de hemoglobina artesanal, To Kako es un estallido de energía punk dentro del cine de terror europeo. Une lo grotesco con lo absurdo, lo clásico con lo delirante, y convierte las calles de Atenas en un infierno donde la muerte camina, muerde y no deja sobrevivientes.



Cuando el mal despertó bajo la tierra

La historia comienza en un túnel de construcción, donde un grupo de obreros despierta accidentalmente una antigua fuerza maligna sepultada durante siglos. En cuestión de horas, Atenas se transforma en un campo de batalla: hordas de muertos vivientes atacan a los vivos en una espiral de violencia que no da respiro.


Pero lo que hace a To Kako diferente no es solo su trama —que mezcla mitología griega con horror moderno—, sino su tono: es una película que no se toma demasiado en serio. Hay humor grotesco, personajes que mueren de maneras absurdas y una edición tan frenética que parece salida de un cómic bañado en sangre.


Zombis a la griega

Noussias no intenta copiar el estilo estadounidense ni el italiano. Su cine es local, caótico y sucio. Las calles atiborradas, las ruinas modernas, los gritos en griego y los efectos prácticos crean una atmósfera única, donde lo apocalíptico se mezcla con lo cultural.

Aquí, el horror no viene solo de los zombis, sino del propio colapso de una ciudad que parece desmoronarse desde dentro. Atenas no es un simple escenario: es otro cadáver que camina.


El nacimiento de un culto inesperado

Contra todo pronóstico, To Kako se convirtió en una sensación dentro del circuito underground europeo. Fue proyectada en festivales de horror, pirateada en foros y celebrada por fanáticos del gore que encontraron en ella un aire fresco entre tanta fórmula repetida.

El éxito fue tan rotundo que Noussias regresó con una secuela aún más delirante: To Kako in the Time of Heroes (2009), donde hasta Billy Zane aparece empuñando una espada en una guerra ancestral entre vivos y muertos.


Por qué debes verla

Porque To Kako es la prueba de que el cine de terror puede surgir desde cualquier rincón del planeta y seguir siendo brutal, divertido y provocador. Es la respuesta griega al cine de Romero, pero con un toque de locura balcánica que la vuelve única.

Si crees que ya has visto todas las invasiones zombis posibles, esta te va a sorprender. No solo por su sangre, sino por su energía: esa mezcla entre parodia y pesadilla que solo el cine de culto puede ofrecer.


¿Te atreves a entrar en el túnel donde todo comenzó?

sábado, 29 de noviembre de 2025

August Underground: el descenso más enfermizo del cine extremo

 Hay películas que buscan asustarte, otras que pretenden perturbarte, y luego está August Underground, una experiencia que no solo desafía los límites del horror… sino también los del estómago.


Dirigida por Fred Vogel en 2001, esta cinta se convirtió en uno de los títulos más infames del cine underground estadounidense. Olvida los efectos especiales y los monstruos sobrenaturales: aquí, el monstruo es humano, y lo que ves parece grabado con la cámara de un psicópata real.



El falso snuff que parecía real

En plena era del VHS, cuando el realismo aún podía confundirse con verdad, August Underground circuló como una supuesta cinta snuff —ese tipo de video prohibido donde alguien es torturado y asesinado ante la cámara—. La película muestra a dos asesinos disfrutando de sus crímenes con una naturalidad escalofriante, grabándolo todo con una cámara casera, sin guion, sin estructura… solo pura degradación.


Su estética sucia y su fotografía granulada no son casualidad: Fred Vogel y su equipo buscaron recrear la crudeza del video amateur para hacerlo más verosímil. El resultado fue tan convincente que incluso el propio Vogel fue arrestado en Canadá bajo sospecha de haber filmado un asesinato real.


Una experiencia, no una historia

No hay narrativa en el sentido tradicional. No hay héroes, ni moralejas. August Underground es más bien un viaje a la mente enferma del asesino. La cámara se mueve entre vísceras, risas psicóticas y un ambiente tan nauseabundo que pocos llegan al final sin apartar la vista.


Esto no es cine para entretener. Es cine para poner a prueba tus límites.

Y quizá por eso se convirtió en leyenda.


De la repulsión al culto

Pese (o gracias) a su infamia, August Underground dio origen a una trilogía que incluye August Underground’s Mordum (2003) y August Underground’s Penance (2007). Juntas forman una especie de descenso progresivo a la locura, donde el horror deja de ser ficción para convertirse en un espejo de la violencia humana.


La saga fue prohibida en varios países, retirada de festivales y censurada en tiendas, pero eso solo alimentó su fama. Con los años, se transformó en una pieza de culto, una referencia obligada para los fanáticos del cinema extremo y del gore experimental.


¿Por qué verla hoy?

Porque August Underground no solo es una película: es un reto.

Es un recordatorio de que el terror puede ir más allá del entretenimiento, hasta tocar territorios incómodos, donde el espectador se convierte en cómplice de lo que mira.


Si crees haberlo visto todo —de Martyrs a A Serbian Film—, August Underground te demostrará que aún quedan límites por cruzar… y que algunos quizá es mejor no hacerlo.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Animale: fuerza, deseo y la amenaza latente en Camargue

Con Animale, la directora francesa Emma Benestan nos traslada a Camargue, una región donde la tradición taurina marca el pulso de la vida local. En este entorno dominado por la fuerza y la resistencia, la cineasta coloca en el centro a Nejma, una joven que desafía la hegemonía masculina para perseguir su sueño: convertirse en la gran figura de las competiciones anuales de toros.



La película se mueve con naturalidad entre el realismo social y los ecos del thriller, combinando la crudeza de los entrenamientos con una tensión cada vez más palpable en el aire. Cuando varias desapariciones misteriosas sacuden al pueblo, los rumores de que una bestia salvaje acecha funcionan como metáfora de los miedos colectivos y de las amenazas que pesan sobre quienes osan romper con lo establecido.

Benestan explora con sutileza la intersección entre género, poder y tradición. Nejma no solo lucha contra toros: también combate el peso de un mundo que le recuerda constantemente que no pertenece allí. En ese choque, la película encuentra su núcleo emocional y político, revelando la vulnerabilidad y, al mismo tiempo, la obstinación de su protagonista.

La dirección apuesta por un lenguaje visual cargado de tensión: los planos cerrados sobre los cuerpos en movimiento, la tierra que se levanta en la arena, el silencio expectante antes de cada enfrentamiento. Todo contribuye a generar una atmósfera inquietante que envuelve tanto la competición como la amenaza externa que se cierne sobre la comunidad.

Animale logra ser a la vez un drama de emancipación y un relato de suspenso. La lucha de Nejma no se limita a conquistar la arena: también implica enfrentarse a las narrativas heredadas y a los monstruos —reales o imaginados— que acechan desde la sombra.

Con este largometraje, Emma Benestan consolida una voz cinematográfica que sabe dialogar con la tradición y la subversión, ofreciendo un cine que interpela, emociona y deja resonando la pregunta: ¿de qué bestias, visibles e invisibles, necesitamos liberarnos?



Rotten Tomatoes:

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